Una Mamá

Ese ser que nos cuidó desde el primer momento, como su bien más preciado, un tesoro al cual cuidar y atender.

 

Nuestra mamá se convierte en esa persona que desde nuestra visión sabe todo de todo, desde pequeños buscamos en ella las respuestas. Y siempre encuentra que decir, sus palabras nos consuelan.

 

¿Cómo entra tanto amor comprimido en el mismo corazón?

Con ese amor nos hicimos grandes,

con ese amor tuvimos valor,

con ese amor supimos que podemos,

con ese amor nos enfrentamos al mundo,

sabiendo que todo estaría bien porque ella está ahí.

 

Le decimos mami, vieja, ma, mamita, mamucha, mama… lo cierto es que le digas lo que le digas es una figura universal, es simplemente mi mamá. 

 

Cuando nos toca ser mamá

Empezamos a comprender exactamente lo que ella siente cuando nos convertimos en mamá, no simplemente por dar a luz, sino por sentir el amor que solo podemos sentir por un hijo. Comienza cuando nuestro “yo” pasa a un segundo plano. Alguien dijo un día: “los hijos existen para que dejemos de pensar en nosotros”. Es tal cual lo pienso.

 

Así es que comenzamos a enamorarnos de esa vida que se está gestando. Asumiendo que todas nuestras prioridades cambiarán.  Ese es el verdadero amor altruista. Donde ya no serás tú sola en el pensamiento, porque al ser madre pensamos por dos.

 

Donde no nos pesa, donde lo disfrutamos, donde en cada adversidad sabemos que debemos actuar.

 

Tus hijos son fruto de ese amor, de esas horas sin dormir, de noches de desvelo, de rezongos y seguramente más de un grito. De enseñarle a cuidarse, a defenderse, a hacerse valer. Enseñarle que el respeto comienza con uno mismo.

 

Es el mejor título que sin capacitación nos otorga la vida: Ser Mamá.

Ese titulo te lo mereces, te lo ganaste, disfruta este día.

¡¡¡Feliz Día a las Mamás Argentinas!!!

 

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