Como todos sabemos, la miel es un producto natural producido por las abejas. Pero hay cualidades de la miel que muchos no conocemos. Uno de ellos es su poder aséptico. Tal es así que el cuerpo de Alejandro Magno fue trasladado desde Babilonia a Egipto, sumergido en miel para conservarlo.

También es inalterable a través del tiempo, se ha encontrado miel en tumbas de Egipto de más de 2000 años, perfectamente consumible.

Pero, ¿qué beneficios tiene la miel en la dieta diaria?. Son muchos, y es importante saber porqué. La miel contiene calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso, zinc, fósforo y potasio. En su composición también están presentes casi la mitad de los aminoácidos existentes, ácidos orgánicos y vitaminas del complejo B, Vitamina C, D y E. También posee una gran cantidad de antioxidantes, (flavonoides y fenólicos).

El color de la miel natural varía de acuerdo al tipo de fuente floral de que provenga.

panal de abeja, desde donde se extrae la miel, en medio del campo

Beneficios que la miel nos da

Siempre que sea miel natural, sin mezclas ni calentamientos y sin pasteurizar.

  • Regula el azúcar en sangre: aunque parezca un error que algo tan dulce reduzca el azúcar en la sangre, la explicación está en el balance de la fructosa y la glucosa. La fructosa hace que la glucosa sea captada por el hígado y forme glucógeno. El glucógeno es importante para el cerebro, el corazón, los riñones y los glóbulos rojos de la sangre. Al mejorar el funcionamiento de los órganos y tejidos esenciales, la glucosa no va a parar a la sangre, reduciendo el azúcar. Produce más glucógeno por gramo que otros alimentos.

 

  • La miel mejora el sueño: Una cucharita de miel en un vaso de leche tibia antes de acostarnos, es suficiente para que el hígado almacene glucógeno. Lo irá liberando en la sangre a medida que el cerebro lo necesite. La miel provoca una ligera secreción de insulina, que permite al triptófano ingresar al cerebro con más facilidad. Al secretar melatonina, una hormona que regula el sueño, se tendrá un sueño más reparador.

 

  • Es buena para el estreñimiento: la miel contiene gran cantidad de oligosacáridos (FOS). La principal función de estos es dar energía, pero cuando entran en contacto con el colon, su comportamiento es similar a las fibras vegetales. Incrementan la movilidad intestinal, de la misma forma que un laxante suave.

 

  • Puede prevenir o minimizar las alergias: Consumiendo miel producida en el lugar en que habitamos, unos meses antes de la floración, reduce las alergias. El polen que consumen las abejas, es el mismo que nos perjudica en determinadas épocas del año. Al incorporarlo en nuestro organismo, hará el mismo efecto que produce un anticuerpo para una enfermedad.

 

  • Es un estimulante del sistema inmunológico: El contenido antibacteriano y antifúngico de la miel, estimula el sistema inmunológico. No solo en el consumo diario, sino usada como tópico o ungüento. Las heridas o quemaduras tratadas con miel, no se infectan y se mantendrán limpias, actuando como antiséptico natural.

 

No obstante que la miel sea un producto natural, siempre antes de incluirla en nuestra dieta, debemos consultar con nuestro médico. La miel, por ejemplo, como otros endulzantes, no se le puede dar a niños menores de un año.

 Es importante dejar en claro que este artículo es solo orientativo, nunca puede reemplazar la consulta con un médico.

 

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