«El Tango es ese espacio compartido con el otro, es un encuentro lleno de significados que se construyen en cada paso. Es poder empezar de nuevo una y otra vez, no existen equivocaciones, solo errores posibles de ser modificados para hacer un baile mejor. Bailar tango es la sensación de estar volando…», Romina Géspari.

 

El tango es un medio para comunicarse con otro a través del abrazo, el cuerpo y la música, y conectarse a través de la energía que se genera entre los dos.

 

  • Es un baile de contacto, como tantos otros.
  • Es un modo de dar un abrazo y sentirse abrazado, sin compromiso personal alguno.
  • Es una manera de sociabilizar y salir del ostracismo.
  • Es sanador de almas solitarias.
  • Es energía.
  • Es pasión.
  • Es emoción.
  • Es un ejercicio.
  • Es arte y sensualidad.
  • Genera oxitocina, la hormona del bienestar y del placer.

 

Es notable ver cómo, cada vez más, los jóvenes se conectan con el tango no solo desde el baile sino desde la música. Cada vez hay más orquestas de tango conformadas por jóvenes. ¡Una maravilla!

Bailar tango está recomendado para la salud. ¿Lo sabías?

 

 

El tango… tabla de salvación para los adultos mayores

A veces, los adultos mayores tenemos alguna tendencia a ir perdiendo la capacidad de sociabilizar y eso nos puede llevar al encierro, al ostracismo, a no querer salir porque estamos cómodos en nuestra casa.

Esta dificultad para sociabilizar puede deberse a estar sin trabajo, a sentirse postergados o marginados por la familia o porque se va cerrando el círculo de amistades.

Está científicamente comprobado que bailar tango como terapia, ayuda a recuperarse más rápido, a pacientes con algunas patologías como el mal de Parkinson y algunas enfermedades cardíacas.

 

 

El abrazo en el tango…

El abrazo tanguero en su circularidad expresa sentimiento y produce energía. Es un momento en el cual se conectan el cuerpo y la mente y esto brinda la capacidad de entregarse por completo a la danza y a la música, generando confianza en si mismo y encontrarse con uno mismo.

 

 

En la búsqueda del contacto en este abrazo se encuentra contención y se olvidan las penas. Cada uno se deja llevar por esta magia.

Es importante integrar y compartir todas las generaciones porque para el tango, no hay edad.

Dice Andrea Uchitel, doctora en Biología, bailarina y profesora de Tango de la nueva generación de milongueros y profesora de la Técnica Alexander (ETABA, becada por Fondo Metropolitano de las Artes, GCBA):

 

 

“Mecánicas del Abrazo es un abordaje pedagógico específico enfocado en la exploración del uso del cuerpo al bailar en el abrazo milonguero. Conecta aspectos técnicos del movimiento y la improvisación con la esencia del tango social.

Construir, ofrecer y habitar el abrazo milonguero, desarrollando la conciencia y la percepción del propio cuerpo, del cuerpo del otro y del espacio desde el contacto. Elaborar el caminar y encontrar situaciones, direcciones, intenciones y dinámicas musicales y espaciales. Entrenar la habilidad de improvisar, como producto del interjuego entre las fuerzas involucradas en el abrazo milonguero; uno guía, otro sigue, ambos bailan, y en un acuerdo íntimo, construyen la danza”.

 

 

¿Para qué nos sirve bailar tango?

 

 

 

  • Enfermedades cardíacas e hipertensión: disminuye las hormonas que producen taquicardia, hipertensión y mejora la capacidad vascular. Mejora los parámetros cardíacos y puede adaptarse al nivel de intensidad que necesite cada paciente.
  • Mal de Parkinson: aumenta la agilidad y firmeza en los movimientos y de ese modo refuerza el equilibrio.
  • Es apto para personas muy mayores porque hay menos posibilidades de sufrir lesiones que con otra actividad.
  • Mejora el equilibrio, la coordinación y la velocidad lo que ayuda a prevenir caídas a las personas mayores.
  • Depresión: entre otras cosas porque estimula las capacidades de sociabilización. Incentiva a incrementar la actividad social y las actividades físicas convencionales.
  • Aumenta la capacidad sensorial: el bailar, escuchar e interpretar el tango ayuda en el mecanismo de expresión de las emociones.

 

La sensación de ser uno con el otro es lo que hace al tango, la danza del encuentro, que ayuda a una persona mayor a sobrellevar y, en muchos casos retrasar, el envejecimiento motor.

Hace varios años, cuando me inicié en el tango, sentía esto…

 

TANGO… un sentimiento

 

 

 

Tango que te hiciste carne
pegada a mis huesos.
Tango que te hiciste sangre
para recorrerme entera.
Tango que te llevo adentro
hasta en mis entrañas.
Tango que con tu abrazo
me quedo sin aire.
Y me dejo llevar por mis piernas
enredadas en las tuyas.
Tango que me acariciás la piel.
Tango que te respiro,
con aroma a tango.
Tango que me seducís tanto,
solo me falta ponerte cara,
tango mío.
Porque tu alma…
tu alma ya está bailando.
Tango que me hiciste tango
¡por qué será que te quiero tanto!

 

 

 

 

¡ABRÁZATE AL TANGO Y SÚBETE A ESTA LOCURA DE BAILARLO!

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