El Marianismo: erotización de la dominación

 

El Marianismo es un concepto sociológico que complementa al concepto de machismo.

 

El Marianismo esta muy extendido sobre todo en Centro y Latinoamérica. Postula que el matrimonio, la familia, el cuidado y satisfacción de los deseos y necesidades del varón deben ser la prioridad y única preocupación de la mujer ; porque las mujeres pertenecen a los varones del clan.

 

El Marianismo es el último y brillante recurso del patriarcado; ensalza a la mujer, la convence de que ella es superior espiritual y moralmente; con  mayor  fortaleza emocional que el hombre.

 

La compara con María en su faz de la Virgen Dolorosa, la Virgen de la devoción y los padecimientos ; lo cual lleva a las mujeres a identificarse con esta figura y ser así aptas e idóneas para el sacrificio y la abnegación total por el marido, la familia y la sociedad.

 

Se inculca en la mujer que es bueno negarse a sí misma. Que se debe por completo a la familia y a la comunidad, que está en su naturaleza: sufrir. 

 

Así la Virgen María y la devoción por su imagen  se tornan en contra de los intereses de las mujeres y se traducen como subordinación al varón y a los intereses del patriarcado.

 

El Marianismo postula indirectamente que toda mujer es madre y todo varón es hijo. La madre es incondicional, tolera y acepta todo de los “hijos” porque ella tiene una infinita capacidad de soportar el dolor y de perdonar, porque al fin y al cabo los hombres son como niños”.

 

Se trata de aprender

Las jóvenes con el  inconsciente impregnado de estas enseñanzas y creencias se convierten en presa fácil de los predadores (hombres violentos o abusivos).

Las mujeres tienen que reaprender el olvidado lenguaje del instinto de supervivencia, ser capaces de decodificar las señales de peligro que la educación religiosa y la cultura patriarcal le enseñaron a ignorar en nombre del amor y la familia”.

 

Las jóvenes tienen que aprender, qué conductas y comportamientos están retroalimentando el círculo de la violencia o el abuso. Qué cosas tienen que cambiar, modificase o directamente ser dejadas de lado.

 

La erotización de la dominación y  de la sumisión son fundamentales porque facilitan la aceptación de un segundo lugar.

 

Muchos recordaran las escenas de bofetadas  que terminaban en apasionados besos entre Luisa Kuliok y Arnaldo André, en la telenovela “Amo y señor” que hacía las delicias de las amas de casa y adolescentes porteñas de la década del 70’. O mas recientemente la película  “La secretaria” y “50 sombras de Grey”.

 

Los mas memoriosos podrán recordar la famosa escena de la película “Gilda”. En que Glenn Ford le da una bofetada en el rostro a Rita Hayworth la gente iba al cine especialmente a ver la película para apreciar la escena, porque corrió el rumor que por accidente, Glend Ford cacheteo de verdad a la inolvidable pelirroja.

 

Estos galanes exhiben el maltrato en las relaciones de pareja, porque saben que muchas mujeres encuentran esto sexy, atractivo y excitante. 

 

Se nos educó para asociar masculinidad con agresividad y dominación, dos características básicas del poder patriarcal.

 

Para leer la nota completa: http://www.telam.com.ar/notas/201709/206045-femicidios-el-desvalimiento-aprendido.html

Lic. Susana Godoy

Especialista en Psicología Junguiana

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