Actualmente, muchas personas relacionan los elevados niveles de azúcar en la sangre con diabetes o incluso prediabetes, pero una nueva investigación ha evidenciado un efecto adverso poco conocido de que, tener niveles más elevados de azúcar en la sangre podría afectar a su cerebro—aún si, técnicamente, sus niveles se encuentran dentro de un rango ‘normal’.

 

El estudio—sumamente importante si consideramos la epidemia de personas que tienen un descontrolado metabolismo del azúcar en la sangre–demostró que tener niveles más bajos de azúcar en la sangre estaba relacionado con tener una mejor función cerebral, e inclusive, esto podría ayudarle a evitar el deterioro de la memoria que estárelacionado con el envejecimiento.

 

Tener niveles superiores a los ‘normales’ de azúcar en la sangre está relacionado con la pérdida de la memoria

Ya se sabe que las personas que padecen diabetes tipo 2 tienen un mayor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo, incluyendo la demencia.  Sin embargo, en el nuevo estudio participaron personas (con una edad promedio de 63 años) que no tenían diabetes ni prediabetes (o intolerancia a la glucosa).

 

Sin embargo, incluso en este grupo, las personas que tenían niveles más elevados de azúcar en la sangre obtuvieron puntajes más bajos en las pruebas de memoria.

 

Por cada incremento de 7 mmol/mol adicional de HbA1c (una medida del daño causado por tener elevados niveles de glucosa en la sangre), los participantes olvidaron dos palabras más en las pruebas de memoria.

 

Las personas que tenían niveles más elevados de azúcar en la sangre también presentaron un menor volumen del hipocampo, una región cerebral esencial para la facultad de la memoria. Como dijo uno de los autores del estudio:

 

“En términos clínicos, incluso si los niveles de azúcar en la sangre son ‘normales’, tener más bajos niveles de azúcar en la sangre es mejor para su cerebro a largo plazo, con respecto a las funciones de la memoria, así como para las estructuras cerebrales relevantes para la memoria, tales como el hipocampo.

 

Científicamente, pudimos aclarar un poco más acerca de los mecanismos que median estos efectos. Las mediciones realizadas con DTI (imágenes con tensor de difusión) demostraron que no solo el volumen del hipocampo, sino también la integridad microestructural es menor cuando los niveles de azúcar en la sangre son más elevados.

 

Concluyeron que, aun si no padece prediabetes o diabetes tipo 2, al parecer, tener niveles más elevados de azúcar en la sangre tiene una influencia negativa en la cognición. Lo más probable es que este efecto esté relacionado con la alteración en los niveles de insulina y leptina, y la señalización cerebral…

 

La relación de la insulina con la salud cerebral

La mayoría de los adultos tienen alrededor de un galón de sangre en sus cuerpos y están bastante sorprendidos al saber que ¡en ese galón, solo hay una cucharadita de azúcar!

 

En otras palabras, su cuerpo está diseñado para tener–si acasotan solo una cucharadita de azúcar en la sangre en todo momento.  Si su nivel de azúcar en la sangre se eleva a una cucharada de azúcar, corre el riesgo de entrar en un coma hiperglucémico e incluso morir.

 

Su cuerpo trabaja muy arduamente para evitar que esto suceda al producir insulina para mantener sus niveles de azúcar en la sangre en un nivel apropiado.  Por lo general, cualquier comida o snack rico en carbohidratos que provenga de granos y azúcares, genera un rápido aumento de los niveles de glucosa en la sangre.

 

Para compensar esto, su páncreas secreta insulina en el torrente sanguíneo, lo que reduce su nivel de azúcar en la sangre para evitar que se muera. No obstante, la insulina también es muy eficiente para disminuir sus niveles de azúcar en la sangre al convertirlos en grasa–por lo que, entre más segregue, más aumentará de peso.

 

Además, la insulina disminuye rápidamente los niveles de azúcar en la sangre, lo que amenaza con hacer que su cerebro atraviese un estado de deficiencia aguda; a menudo este círculo vicioso causa una variación de antojos intensos de una mayor cantidad de los mismos alimentos altos en carbohidratos disruptores endocrinos.

 

Desafortunadamente, si consume una alimentación consistentemente elevada en azúcar y granos, sus niveles de glucosa en la sangre serán igualmente altos y con el tiempo su cuerpo se volverá “insensible” a la insulina y requerirá cada vez más cantidad de estos para realizar sus funciones.

 

A la larga, se volverá resistente a la insulina, y luego, tendrá una diabetes totalmente desarrollada. Pero, como demostró el nuevo estudio, los efectos en la salud al tener elevados niveles de este ciclo de insulina/azúcar en la sangre empiezan a ocurrir incluso antesde que se establezca una resistencia a la insulina.

 

Una alimentación deficiente está vinculada a la demencia, incluyendo a la enfermedad de alzheimer

Si bien, por lo general, la insulina es relacionada con su rol de mantener los niveles de azúcar en la sangre en un rango saludable, también desempeña un rol en la señalización cerebral.

 

En un estudio realizado con animales, cuando los investigadores alteraron el proceso adecuado de señalización de insulina en el cerebro, fueron capaces de inducir muchos de los cambios cerebrales característicos que se observan en la enfermedad de Alzheimer (desorientación, confusión, incapacidad para aprender y recordar).

 

Cada vez es más evidente que, el mismo proceso patológico que causa la resistencia a la insulina y leptina, así como la diabetes tipo 2, también podría ocurrir en el cerebro.

 

Entre más azúcar y granos consume, su cerebro se abruma por los niveles constantemente elevados de insulina y, con el tiempo, los niveles de insulina y leptina y el proceso de señalización se alteran profundamente, lo cual produce el deterioro de la capacidad de razonamiento y de la memoria y, eventualmente, esto causará un daño permanente en el cerebro, entre otros problemas de la salud.

 

Incluso las investigaciones han demostrado que tener niveles de glucosa más elevados está relacionado con parecer de una edad más avanzada; en otras palabras, cuanto más elevados sean sus niveles de la glucosa, ¡será propenso a lucir de mayor edad!

Verifique su nivel de insulina en ayunas

Su nivel de insulina en ayunas refleja lo saludables que están sus niveles de glucosa en la sangre a lo largo del tiempo. Su nivel de insulina en ayunas podría ser determinado a través de un simple y económico análisis sanguíneo.

 

Un nivel normal de insulina en ayunas en la sangre es inferior a 5, pero lo ideal es que sea inferior a 3. Si su nivel de insulina es superior a 3 o 5, la forma más eficaz de optimizarlo es al reducir o eliminar todas las formas de azúcar en su alimentación, en particular de fructosa.

 

En general, tener un nivel de glucosa en ayunas inferior a 100 mg/dl sugiere que no padece una resistencia a la insulina, mientras que tener un nivel entre 100 y 125 sugiere que es moderadamente resistente a la insulina o presenta una alteración en la tolerancia a la glucosa (algunas veces conocida como prediabetes).

 

Limitar un excesivo consumo de azúcar es crucial para proteger su salud cerebral

No tengo duda de que, consumir niveles excesivos de azúcar de forma regular aumentará dramáticamente el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer y demencia, ya que consumir demasiada cantidad de fructosa, inevitablemente, causará estragos en la capacidad de su cuerpo para regular los niveles adecuados de insulina.

 

Alrededor del 85 % de las personas en los Estados Unidos padece resistencia a la insulina y leptina y, probablemente, sea mejor limitar el consumo de fructosa, incluyendo el de las frutas, hasta 15 gramos, y no más de 25 gramos por día.

 

Si no padece una resistencia a la insulina y leptina, y se encuentra bien adaptado a quemar grasas como combustible principal, entonces es probable que pueda consumir grandes cantidades de fruta, en especial, si las consume inmediatamente antes o después de realizar un entrenamiento para que el azúcar sea quemado como combustible.

5 Consejos para mejorar la memoria que debe intentar inmediatamente

A la larga, asegurarse de llevar una alimentación saludable es la clave para tener una excelente salud cerebral.  En términos de fructosa, debe limitar su consumo a 25 gramos por día (o menos) y 15 gramos (o menos) si tiene exceso de peso o padece diabetes, prediabetes, niveles elevados de colesterol o presión arterial alta.

 

Además, adoptar las siguientes estrategias podrían darle un fuerte impulso a su capacidad cerebral, ayudarle a mantenerse mentalmente saludable y, finalmente, incluso volverle más inteligente.

 

1.Hacer ejercicio

El ejercicio incentiva a su cerebro para trabajar a su óptima capacidad al estimular las células nerviosas para que se multipliquen, fortalecer sus interconexiones y protegerlas de los daños.

Además, al parecer, el ejercicio es una de las únicas medidas que podría aplicar para mejorar su utilización de la fructosa, ya que al agotar sus reservas de glucógeno le proporciona una función a la fructosa para hacer la reposición, si la consume después de realizar un entrenamiento.

 

2.Dormir la cantidad de horas adecuadas

Se cree que el proceso de crecimiento, conocido como plasticidad, subyace en la capacidad cerebral para controlar el comportamiento, incluyendo el aprendizaje y la memoria.

La plasticidad ocurre cuando las neuronas son estimuladas por acontecimientos, o información, que provienen del entorno. Sin embargo, el sueño y la pérdida del sueño modifican la expresión de varios genes y productos génicos que podrían ser importantes para la plasticidad sináptica.

 

3.Optimizar tus niveles de Vitamina D

Cuando los receptores de vitamina D están activados, aumenta el desarrollo nervioso cerebral; y los investigadores también han ubicado vías metabólicas para la vitamina D en el hipocampo y el cerebelo del cerebro, las áreas que participan en la planificación, procesamiento de información y la formación de nuevos recuerdos.

Las investigaciones han demostrado que, en el caso de los adultos mayores, tener niveles bajos de vitamina D está asociado con una función cerebral más deficiente, y tener niveles cada vez mayores podría ayudar a mantener a las personas de edad avanzada con buena condición mental.

 

4.Tomar Vitamina B12

La niebla mental y los problemas de la memoria son dos de los mayores signos de advertencia de que hay una deficiencia de vitamina B12.

La vitamina B12, o más bien, tener una deficiencia de la misma, se ha denominado como un “indicador de daño potencial” en su salud cerebral futura, y las recientes investigaciones han reforzado la importancia de esta vitamina para mantener aguda su mente a medida que envejece.

 

5.Grasas Omega-3 de origen animal

El ácido docosahexaenoico, o DHA, una grasa omega-3, es un componente estructural esencial tanto para el cerebro como para la retina. Sin considerar el contenido de agua, aproximadamente el 60 % del cerebro está compuesto de grasas–de las cuales, el 25 % está constituido por DHA  (suponiendo que tenga niveles adecuados en su alimentación).

Sus neuronas contienen elevados niveles de DHA–las células de su sistema nervioso central, donde este proporciona apoyo estructural. Cuando se consume una cantidad insuficiente de grasas omega-3, sus células nerviosas se vuelven rígidas y más propensas a la inflamación, ya que la falta de grasas omega-3 son sustituidas por el colesterol y las grasas omega-6 promueven la inflamación.

 

Conoce el artículo completo: Los Niveles Altos de Azúcar en la Sangre Están Relacionados Con la Pérdida de la Memoria

 

 Es importante dejar en claro que este artículo es solo orientativo, nunca puede remplazar la consulta con tu médico.

 

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