Como es bien sabido por todos, este año se juega un mundial de fútbol. El país anfitrión será Rusia. Desde el 14 de junio y hasta el 15 de julio inclusive, se llevará a cabo la edición n° 21 de la Copa del Mundo. Así viene sucediendo desde 1930, año en que se desarrolló el primer torneo. Se celebra cada cuatro años. Solo en 1942 y en 1946, no se realizó como consecuencia de la segunda guerra mundial.

 

El mundial de fútbol

Un mundial es una competencia deportiva que reúne a selecciones de los cinco continentes. Pero no solo es fútbol, sino que culturalmente es la reunión de diferentes costumbres, idiomas, razas, religiones, creencias y culturas. Podemos decir que cada cuatro años, cuando se da esta competencia, se produce una integración social y cultural en un solo país, durante el tiempo que dura el torneo.

 

Cancha donde se jugará el mundial de fútbol

¿Cómo vivimos los argentinos un mundial de fútbol?

No todos podremos viajar a Rusia para vivir el mundial en vivo y en directo. Aparte de ser muy caro, casi prohibitivo, tendríamos que dejar de trabajar, salvo que seamos periodistas deportivos o estemos relacionados con el mundo de ese deporte. Gracias a las nuevas tecnologías, tendremos acceso a ver los partidos mientras se juegan. También podremos conocer nuevos lugares, todos aquellos donde se desarrolle la competencia.

Según las estadísticas, el impacto principal de un mundial es económico. Muchas personas, que tienen la posibilidad, compran televisores nuevos para ver mejor las transmisiones. Pantallas tan grandes como el bolsillo permita. El que tiene la posibilidad, viaja hasta el país anfitrión, comprometiendo muchos sueldos futuros para alcanzar el objetivo.

De este mundial, lo que más despierta curiosidad a nivel mundial es el idioma y la escritura rusa. Ellos usan la escritura cirílica, cuyo alfabeto es distinto al utilizado por gran parte de la población mundial.

 

Pelota sobre bandera Argentina, simbolizando que el mundial de fútbol se ve en casa en Argentina

Disfrutar en grupo el partido

Un mundial de fútbol en nuestro país es una buena excusa para ver los partidos en familia, o con amigos.  Es una sana costumbre nuestra, que ojalá nunca se pierda, y que en otras partes del mundo, no se practica. Aquí es común reunirse con familia o amigos para reír o llorar por un triunfo o una derrota.

El fútbol es un deporte que no a todos les gusta, y esta no es una cuestión de género. A gran parte de la población no le interesa el fútbol en lo más mínimo pero durante el mundial nace el fanatismo por la selección.

Disfrutar de esos momentos en que estamos reunidos, alrededor de un televisor, como decía el aviso publicitario de una famosa marca, “no tiene precio”. El mundial nos regala la alegría de reunirnos con familia o amigos sin importar de qué club seamos simpatizantes. Durante el mundial somos todos fanáticos del mismo equipo.

Aprovechemos esos momentos para disfrutar todos juntos. El resultado del partido puede alegrar o entristecer, pero el momento compartido es lo más importante. Incluso podemos inducir a los más pequeños de la familia en los preparativos, creando un ambiente con decoración alusiva, o prepararnos para ver el partido maquillados y vestidos acorde a la ocasión.

 

Pensemos que rara vez se dan ocasiones para reunirnos todos, a no ser por un cumpleaños u otra celebración. El mundial, pasará a ser una estadística más, pero los momentos compartidos con la familia y amigos no tienen precio.

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