Gota: Signos, Síntomas y Tratamiento

La gota es un tipo de artritis que se caracteriza por unas articulaciones rígidas, inflamadas y con dolor. La rigidez y la inflamación son el resultado de la formación de cristales, por un exceso de ácido úrico, en las articulaciones, y el dolor asociado con esta enfermedad es causado por la respuesta inflamatoria del cuerpo hacia los cristales.

 

Una “enfermedad de los reyes”

Este fue el apodo otorgado a la gota, una enfermedad que por lo general afectó a los miembros de la aristocracia, quienes se satisficieron con un exceso de comida de lujo y licor. Se sabe que el Rey Enrique VIII de Inglaterra sufrió de gota.

Asimismo, Alejandro Magno, Miguel Ángel, Nostradamus, Cristóbal Colón, Sir Isaac Newton, Leonardo da Vinci, Ludwig van Beethoven, Benjamin Franklin y Charles Dickens padecieron esta enfermedad.

Por desgracia, actualmente, el número de personas que son diagnosticadas con gota ha aumentado paulatinamente, y cualquier persona puede ser afectada por esta enfermedad, sin importar el estrato social de donde provenga.

 

En los Estados Unidos, se estima que entre dos y cinco millones de personas sufren de gota, de los cuales, el 90 % son hombres de 40 años o una edad más avanzada. Actualmente, 1 de cada 40 personas en el Reino Unido padece esta enfermedad.

Aunque los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos confirmaron que la gota es una inusual causa subyacente de muerte, esto no quiere decir que deba tomarla a la ligera. Los ataques de gota o “inflamaciones” pueden ser extremadamente dolorosos. 

 

¿Cuáles Son los Síntomas de la Gota?

Hay una variedad de síntomas que debe considerar cuando se trata de diagnosticar la gota.

 Éstos incluyen:

  • Presencia de nódulos o tofos, que son enormes grupos de cristales de urato, en los codos, manos u oídos
  • Piel con un color rojo o violáceo, que suele ser confundido con una infección
  • Fiebre

Sin embargo, dado que la gota es un tipo de artritis, los principales puntos de ataque de la enfermedad son las articulaciones de su cuerpo. La enfermedad se manifiesta a través de estos indicadores:

  • Dolor intenso en las articulaciones de los tobillos, manos, muñecas, rodillas y pies
  • Articulaciones sensibles, enrojecidas e inflamadas
  • Menor flexibilidad y limitación en la movilidad de las articulaciones

 

Datos Acerca de la Inflamación Ocasionada por la Gota

Si tiene gota, el dolor en las articulaciones es algo común, y es denominado ataques de gota o episodios de inflamación. Estos episodios suelen ocurrir sin previo aviso, por lo general son agudos, y ocurren por la noche.

 

Cuando tiene un ataque de gota, su piel se vuelve sensible, enrojece, y se inflama, y puede ser doloroso hasta el punto de que incluso la más mínima presión sobre la articulación puede producirle una gran agonía. Por lo tanto, los ataques de gota o episodios de inflamación no deben tomarse a la ligera.

 

Aunque un típico paciente de gota podría experimentar uno o dos ataques por año (o incluso en su vida), la posibilidad de tener más episodios de inflamación aumenta si la enfermedad no es atendida.

 

Además, si tiene más ataques, estos tienden a ser más largos y graves, y los ataques de gota recurrentes pueden ocasionar graves daños en las articulaciones y zonas circundantes.

 

Si usted o alguien que conoce tiene síntomas de gota, consulte a un médico o profesional de la salud. Su médico o profesional de la salud puede recomendarle a un reumatólogo (un especialista en el diagnóstico y tratamiento de la artritis) después de realizar una evaluación inicial.

 

La presencia de otras enfermedades y medicamentos pueden hacer que sea bastante difícil atender la gota. El trabajo del reumatólogo es educar a los pacientes acerca de las funciones y el uso adecuado de diferentes tratamientos, determinar si la gota es la causa de la artritis, y también, ser un recurso para los médicos de cabecera.

Exámenes Para Diagnosticar la Gota

Pueden realizarse diferentes pruebas en la persona que experimenta los síntomas de gota, y el diagnóstico se obtendrá en función de la presencia de los distintivos cristales de ácido úrico.

Estas incluyen:

  • Prueba de líquido articular: se utiliza una aguja para extraer líquido de la articulación y el médico o profesional de la salud analiza en el microscopio para buscar cristales de urato.
  • Análisis sanguíneo: este mide los niveles de ácido úrico y creatinina (una molécula de residuos químicos producida por el metabolismo muscular). Una advertencia acerca de tomar una prueba sanguínea para detectar gota, es que los resultados podrían ser erróneos, ya que algunas personas tienen un alto nivel de ácido úrico, pero no son afectados por la gota, mientras que otros tienen indicios de gota, pero no tienen niveles elevados de ácido úrico en la sangre.
  • Técnicas de imagenología: como radiografías, ultrasonidos y tomografías computarizadas de doble energía (TC con energía dual): todos estos métodos ayudan para descubrir el diagnóstico, pero también tienen desventajas.

 

Tratamiento y Remedios Para la Gota

Hay una buena noticia para las personas que padecen gota: el dolor que siente puede ser atendido.

Por lo general, para aliviar del dolor de la gota, los médicos convencionales recomiendan medicamentos como los corticosteroides, colchicina, zyloprim, y medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.

Desafortunadamente, estos medicamentos tienen efectos secundarios dañinos.

En particular, en relación a su salud, estos medicamentos son unos de los peores agresores. Cuando los toma, aumenta el riesgo de insuficiencia renal y/o hepática, trastornos gastrointestinales, como vómitos y diarrea, mareos, cefaleas, somnolencia, úlceras, y dificultad para respirar.

También, se encuentra en riesgo debido a ataques cardíacos, derrames cerebrales, y reacciones estomacales e intestinales mortales.

 

Si desea un tratamiento eficaz para el dolor de gota, pero sin tener riesgos para la salud, no busque más allá de estos poderosos anti-inflamatorios:

  • Crema de cayena: también llamada crema de capsaicina, funciona al reducir la cantidad de sustancia P en su cuerpo, una sustancia química que usualmente se presenta en las células nerviosas que envían señales de dolor al cerebro.

 

  • Boswellia: es una hierba también conocida como boswellin o “incienso de la India”; la boswellia es conveniente para los pacientes que padecen gota, ya que tiene componentes antiinflamatorios que son capaces de disminuir el dolor causado por la enfermedad.

 

  • Aceite de kril: es una grasa de origen animal que proviene de animales parecidos a los camarones que viven en las aguas antárticas, el aceite de kril contiene las grasas omega-3, EPA y DHA, que tienen propiedades antiinflamatorias, que disminuyen la inflamación articular y mejoran la lubricación de las articulaciones.

 

  • Bromelina: se encuentra en el tallo y jugo de la piña, y es una enzima proleotica con propiedades antiinflamatorias.Si quiere aprovechar sus beneficios, consuma piña fresca o tome un suplemento de bromelina.

 

  • Aceite de cetil miristoleato (CMO): este aceite se encuentra en fuentes como mantequilla láctea, pescado y grasas animales, como la carne de res y sebo de oveja, y grasa de pollo, sirve como un antiinflamatorio y lubricante articular, al actuar sobre las articulaciones para disminuir el dolor.

 

  • Aceite de onagra, grosella negra y borraja: todos estos aceites esenciales contienen un importante ácido graso llamado ácido gamma-linolénico (GLA, por sus siglas en inglés) que puede aliviar el dolor de la artritis.

 

  • Jengibre: Esta raíz no solo estimula el sistema inmunológico, sino también tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Consúmelo fresco o en té.

 

  • Astaxantina: es un tipo de pigmento natural llamado carotenoide. Esta tiene efectos antiinflamatorios que pueden aliviar el dolor articular. Su función es reducir la cantidad de compuestos proinflamatorios en el cuerpo.

 

Aparte de estos remedios naturales, puede atender el dolor por la inflamación causada por la gota u otros tipos de artritis, a través de la terapia K-láser clase. Este procedimiento desencadena el flujo de glóbulos rojos en la zona más afectada. El resultado es un menor nivel de dolor e inflamación, y una mejor cicatrización en los tejidos duros y blandos de sus músculos, ligamentos, o incluso en los huesos.

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 Es importante dejar en claro que este artículo es solo orientativo, nunca puede reemplazar la consulta con un médico.

 

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