Al empezar a estudiar y notar alguna dificultad, solemos atribuir a la edad cualquier impedimento en llevar a cabo nuestro proceso de aprendizaje. Pero permíteme decirte que el creer que: “estudiar no es para adultos”, es solo una creencia limitadora.

 

Adquirir hábitos de estudio es algo que podemos cultivar en cualquier momento de nuestra vida. No concentrarse no es un tema de edad sino un tema de adaptación. Se trata de contar con los elementos y las herramientas necesarias para poder lograrlo.

 

Si quisiéramos llevar a cabo una receta pero nos faltan ingredientes o no contamos con elementos necesario para que la receta sea lograda: no podríamos decir que por nuestra edad la receta no salió bien.

 

5 consejos para que nuestro aprendizaje sea eficiente

 

1. Reconocer cuál es el mejor momento

Piensa cuál es tu momento del día en el que te sientes con más lucidez. Aprovecha ese momento para leer e informarte sobre lo que desees estudiar.

 

2. Crear el entorno adecuado

Puedes poner una música tenue, posiblemente instrumental o una que te ayude en la concentración.

 

3. Informar a los otros

Si hay más personas en la casa informales lo que vas a hacer. De esa manera lo tendrán en cuenta y tratarán de prescindir de ti en ese momento.

 

4. Buscar el ritmo que se adapta a vos

Procura que los períodos de tiempo no sean demasiado largos. Existen técnicas de estudio que consisten en estudiar durante períodos cortos de tiempo y pequeñas fracciones de descanso que te pueden servir para que el estudio sea retenido. Conoce la técnica Pomodoro, incluso hay App para descargar un temporizador en tu celular.

 

5. Buscar tu espacio es muy importante

Busca un lugar tranquilo. Preferiblemente donde no haya ruidos de fondo que te puedan distraer, de lo contrario ponte auriculares con la música que elegiste para no desconcentrarte.

 

Estas son algunas técnicas que puedes adoptar para comenzar a adquirir este fantástico hábito que es el estudio. Recuerda que no es una cuestión de edad, todos debemos poner esfuerzo cuando decidimos comenzar a estudiar.

 

Céntrate en tus fortalezas

Mejor considera que tu edad puede ser una gran ventaja a la hora de comenzar a estudiar, ya que la vida nos da experiencias que en la juventud no tenemos. Tu edad puedes utilizarla a tu favor.

 

La edad  te permite comprender y tener la motivación adecuada que te inspire a estudiar, cosa de la que la juventud carece. Mientras que la mayoría de los jóvenes estudian porque es un deber que los padres imponen u otros motivos similares. Raramente comprenden el porqué es para su bien.

 

Tienes mayor apertura mental, por la propia experiencia de vida. Te tomarás el estudio con seriedad y compromiso para lograr tus objetivos.  Ya que al decidirte a estudiar de grande tendrás bien claro lo que deseas lograr.

 

Mi terapeuta comenzó a estudiar su carrera justo antes de jubilarse. Descubrió su pasión a esa edad y así comenzó. Cinco años le llevó la carrera y lo logró. Hoy es una excelente profesional.  

 

Encuentra tu motivación y nadie te detendrá. Piensa en ello cada mañana y enfócate en lo que quieres lograr. Nunca es tarde para activar el deseo de superación.

Conoce el caso de Rebeca de 81 años: Nunca es tarde para estudiar, universitarios de la tercera edad

 

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