Ser un jubilado activo

En la actualidad, los avances en la medicina, los hábitos de la cocina saludable, entre otros factores, retrasan lo que llamamos la declinación senil. De esta manera se prolonga la expectativa de vida, y podremos encontrar familias donde coexisten cuatro generaciones en la red familiar.

 

En nuestra vida, la jubilación es el inicio de una serie de cambios que se deberán tener en cuenta en el ámbito de la familia. El cese de la actividad laboral y por ende la pérdida de la rutina que llevamos durante casi toda la vida puede producir estrés. Es aquí donde debemos apoyarnos en nuestra familia, recibiendo así la sensación de pertenencia que necesitamos, planteando nuevas metas y nuevos intereses.

 

Es también importante el rol que desempeña la familia en nuestra actividad social, promoviendo salidas como ir a un cine o teatro, incluso hay lugares donde se enseña actuación junto a otros adultos mayores. En otras palabras, tratar de que el tiempo libre que dejó el cese de actividades por la jubilación lo ocupemos en forma socialmente activa. 

 

Sentirse acompañado y recibir ayuda para mejorar la autoestima es muy importante, resaltar que las cualidades siguen intactas, lo importante es valorarlas. Propiciar las actividades de ocio, como ser los viajes, o tomando algún curso. La capacidad de aprender cosas nuevas no disminuye con el paso de los años. Tampoco la creatividad.

 

Existen muchas propuestas como opción para mantenerse activo

  • Talleres de teatro
  • Cursos (manualidades, informática, tejido, jardinería, vitrofusión,)
  • Clubes de lectura
  • Visitas a Bibliotecas y Museos
  • Viajes turisticos en grupos con otros adultos mayores
  • Ir al teatro o al cine

Comunicados en forma online

Nuestra familia es la principal proveedora de apoyo emocional. No solamente deben intervenir en ello los hijos, sino que debe ser multigeneracional. A veces nuestros mejores amigos son los nietos, que pueden pasar más tiempo con nosotros.

 

Se debe tener en cuenta que tenemos una visión y una percepción distinta de la vida. Esto lo hemos conseguido a través del paso de los años con los éxitos y los fracasos. Muchas veces esta visión distinta se manifiesta en forma de miedos. Aquí la función de la familia es acompañar y activar mecanismos para la integración de dichos cambios al núcleo familiar, desactivando los miedos por medio de la compañía y el apoyo a realizar tareas preferentemente sociales. 

 

Viktor Frankl, creador de la logoterapia decía: “no importa la edad que se tenga, lo decisivo es la cuestión de si su tiempo y su conciencia tienen un objetivo, al que la persona se entrega, y si ella misma tiene la sensación, a pesar de su edad, de vivir una existencia valiosa y digna de ser vivida; en una palabra, si es capaz de realizarse interiormente, tenga la edad que tenga”.

 

Para nosotros, la familia constituye un pilar fundamental, es saber que existen personas en quienes confiar y apoyarnos en caso de necesidad. Con la llegada de Internet y las redes sociales, que ayudan a socializar en forma virtual, la conección con nuestra familia puede ser de forma ininterrumpida.

 

Estar conectados sea a través de una computadora o un teléfono celular, nos mantiene mentalmente activos, socialmente insertados, y familiarmente protegidos. 

 

Una opción muy interesante es estar comunicado con gente que comparte tus mismos gustos o intereses. Facebook, es la red social más importante de la actualidad y les voy a compartir algunos grupos de Facebook a los que probablemente les interese unirse.

 

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