El 20 de noviembre de 1845 un puñado de soldados argentinos, pese a la desigualdad de fuerzas, consiguieron frenar una invasión anglo francesa.

La Batalla de la Vuelta de Obligado, frenó una ofensiva de más de 100 navíos de las fuerzas navales más poderosas del mundo en ese momento.

 

Ventajas de las fuerzas enemigas

Francia e Inglaterra pretendían vender sus mercaderías en la provincia de Corrientes. En Paraguay, para ello enviaron navíos repletos de mercaderías. Como el pueblo argentino no deseaba volver a ser colonia, el Gobierno de Juan Manuel de Rosas preparó una resistencia. Estaba apoyada desde el exilio por el General San Martín.

El 13 de agosto de 1845 se instruyó a Lucio N. Mansilla (padre del escritor Lucio V. Mansilla), para construir baterías artilladas en las costas del Río Paraná. La principal fortificación se dispuso en la Vuelta de Obligado, donde el río tiene 700 metros de ancho. Pero un recodo muy pronunciado hace difícil la navegación a vela.

Mansilla hizo colocar gruesas cadenas de costa a costa, sobre 24 lanchones. En la ribera derecha dispuso cuatro baterías artilladas con unos 30 cañones, de escaso calibre. La flota argentina contaba con seis buques mercantes y un total de 60 cañones. 

La flota anglo-francesa incluía 22 navíos de guerra y 92 barcos mercantes, Su poder era de 418 cañones de los más modernos. 

El 20 de noviembre la flota invasora ataca a tres lanchones argentinos que patrullaban el río, y después de una lluvia de proyectiles consiguen avanzar. 

 

Un giro inesperado

A pesar de la enorme desigualdad de fuerzas, los cañones argentinos dejan fuera de combate a cuatro buques de guerra invasores.

Luego de dos horas de combate, las fuerzas argentinas comenzaron a quedarse sin municiones. Fue aprovechado por los ingleses para desembarcar con dos batallones, y fueron recibidos con bayonetas a cargo de Mansilla. Este cae herido por una metralla y es reemplazado por Juan Bautista Thorne.

Al disminuir la acción de los cañones argentinos, los ingleses logran cortar las cadenas y franquear el paso río arriba. Los franceses logran desembarcar, pero son atacados por la caballería argentina a cargo del coronel Ramón Rodríguez. Los invasores retrocedieron, para luego volver con refuerzos ingleses y tomar la posición, inutilizando 21 cañones de la artillería argentina a su paso.

Las fuerzas invasoras aprovecharon ese momento para incendiar los lanchones de defensa y poder avanzar sobre el río. Las fuerzas argentinas tuvieron 250 bajas, contra 26 de los invasores. Pero estos sufrieron importantes averías en sus navíos, que dejaron la escuadra inmóvil en varios puntos del río. Finalmente consiguieron pasar, atribuyéndose la victoria. 

 

Varias batallas más no le dieron la victoria a los extranjeros

Luego de esta batalla, vinieron otras como las de Paso de EL Tonelero, San Lorenzo y Angostura del Quebracho. En esta última batalla, los invasores perdieron 6 buques mercantes, más dos de sus buques de guerra, que sufrieron importantes averías.

No obstante la flota anglo-francesa logró colocar algunas mercaderías en Corrientes, en rebeldía con Buenos Aires, y Paraguay.

La falta de efectivo y la pobreza, generaron que los resultados comerciales de la campaña, fueran exiguos. Sobre todo teniendo en cuenta el alto costo en pérdidas materiales por daños en la flota.

 

Tras varios meses de haber partido del puerto de Montevideo, las fuerzas invasoras regresaron al mismo puerto. Pero, diezmados por el hambre, el fuego y el escorbuto.

 

Los Ingleses y franceses se retiran

En 1847, Inglaterra retiró su flota, y un año más tarde lo hizo Francia.

 

Muchos hombres defendieron, hasta con su vida, la soberanía de nuestros ríos interiores. En homenaje a ellos se declaró Día de la Soberanía Nacional Argentina al día 20 de noviembre. Marcándose este día Feriado Nacional.

También te puede interesar

¿Te gustaría hacer algún comentario?

A %d blogueros les gusta esto: